Saber bailar es solo el 20%. El otro 80% es:
✔️ Metodología: Cómo estructurar una clase que sea divertida y efectiva.
✔️ Pedagogía: Cómo explicar, corregir y motivar a diferentes tipos de alumnos.
✔️ Musicalidad: Entender la música para crear coreografías que cuenten una historia.
✔️ Liderazgo: Gestionar un grupo y crear un ambiente único.
Imagina ser la chispa que enciende la pasión por el baile en otra persona.
Imagina crear una comunidad donde la timidez se transforma en confianza.
Imagina ver a tus alumnos brillar en la pista, sabiendo que tú les diste las herramientas.
No solo enseñarías pasos. Crearías experiencias. Forjarías amistades. Inspirarías movimientos, dentro y fuera de la pista.
"La comunidad es increíble. Siempre aprendo algo nuevo y tengo apoyo cuando lo necesito.".
"En el instructorado aprendí mucho más que pasos de baile, descubrí que a través de bailar se puede ayudar, inspirar y crecer."
"Me gusta bailar, comencé el instructorado como un desafío personal, y tuve una salida laboral que me gratifica."